¿Te has parado a pensar alguna vez en lo banales que son nuestras vidas?
Pero lo mejor de todo, es que muy poca gente se da cuenta de ello, y los que lo hacen, como van contracorriente, son los seres más marginados socialmente.
Es increíble que no nos demos cuenta de que vivimos engañados. ¿Cuántos años de nuestra vida pasamos "estudiando"? Sí, lo pongo entre comillas, porque la educación que nos dan durante la mayor parte de esos años es bastante dudosa. Pasamos como mínimo entre 22 y 24 años de nuestras vidas estudiando, o mejor dicho, intentado aprender algo para "ser alguien". Mentira. Estudiamos para sacar una nota, un número que nos califica en "buenos", mediocres o malos.
Y lo gracioso es que te pasas los "mejores años" de tu vida encerrado en una mentira, ¿para qué? La mayoría lo hace para acabar siendo uno más en la cola del paro; pero si tienes suerte puedes conseguir un gran puesto de trabajo. Por supuesto, un grandioso puesto de trabajo, en el que te pagan una maravilla y trabajas pocas horas.
Aún en el supuesto caso de que esto fuera así, ¿de que te sirve todo eso? Vas a vivir por lo menos cuarenta años más trabajando de sol a sol, ganando una miseria para nada. Porque la mayoría de lo que ganes lo vas a tener que devolver. El dinero es un mal invento. Supuestamente nos lo dan para que consigamos todas esas cosas que queremos. Pero tienes que pagar la hipoteca de la casa durante décadas, por no hablar de los excesivos impuestos por los servicios mínimos del agua y la luz, además de los bienes que necesitas para el día a día.
Y en el caso de que llegues a fin de mes y te haya sobrado algo de dinero, lo gastas en cosas para ocultar tus carencias. Ropa, objetos y caprichos que, al fin y al cabo, no necesitas.
Bien, teniendo en cuenta que toda la vida ha pasado, has pagado la hipoteca, has criado a tus hijos y les has pagado la universidad sin endeudarte (cosa difícil hoy en día). Llegamos a la jubilación. Esa preciosa etapa en la que podemos realizar todos esos sueños que teníamos y no hemos podido hacer por falta de tiempo. Podemos viajar, podemos descansar, podemos hacer todo tipo de actividades. Eso si las piernas no te fallan antes de girar la primera esquina, si el dolor de articulaciones no te tiene demasiado malhumorado o si la misera pensión que te da el Estado por haber estado trabajando cuarenta años te da para pagarte alguna cosa.
Lo más cerca de la felicidad en nuestra vida puede ser ese descanso. Ese descanso eterno del que estás cerca, porque el resto de tu vida te la has pasado entera estudiando, o trabajando, o con mil cosas que hacer. Pero, ¿qué has hecho en verdad?
Puede que creas que has hecho cosas bien en tu vida, o simplemente puede que te acabe de hundir el día y creas que no has hecho absolutamente nada con tu vida. No te culpes, solo has hecho lo que tenias que hacer.
Nuestro mundo, nuestra sociedad, hace algo mal. Nos incita a vivir banalmente; nos incita a vivir una vida "provechosa para la sociedad". Y nos incita a no vivir nuestras vidas. Pensémoslo, siempre hay tiempo para cambiar.
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