Eres tú el acertijo que me resuelve, la solución que me encripta; la oscuridad en el día, la luz en la noche; el canto silencioso de las estrellas mudas, el silencio que grita en la profundidad del océano.
Eres tú un poema sin rima, una novela con versos; el agua que apaga mi fuego, el fuego que abrasa mi alma; la dulzura de una lágrima, la tristeza de una sonrisa.
Eres tú quien ordena mi desorden, quien calma mis tempestades; quien escucha mi silencio, quien enmudece mis gritos; quien vive si no muero, quien muere si no vivo.
Eres tú, corazón, mi más inmenso anhelo.